martes, 12 de agosto de 2008

ESPECIAL EXPO ZARAGOZA 2008: NIÑO ACCIDENTADO EN LA EXPO

Del mismo blog: La expo desde abajo

http://laexpodesdeabajo.wordpress.com/2008/08/05/roque-gistau-genio-y-figura/

Mercedes Dice:
En primer lugar, me gustaría expresar mis condolencias a las familias del niño ahogado y del joven muerto en el Palacio de Congresos.

El pasado 28 de junio, mi familia y yo visitamos la EXPO por segunda vez en compañía de unos amigos, planificamos la tarde con tres visitas “importantes” por poner un calificativo, ALEMANIA, ICEBERG Y HOMBRE VERTIENTE, pues bien, después de hacer dos horas de espera para entrar en el pabellón de Alemania, nos dirigimos hacia las gradas del Ebro con el fin de coger sitio, principalmente por los niños, en el camino nos encontramos con el pabellón de América Latina y mi hijo el mayor (13 años), al ver que no había fila para entrar propuso la visita y como íbamos bien de tiempo a todos nos pareció bien y entramos.

Para quien no conozca el pabellón, explicaré que es muy grande, hacía un calor agobiante, y vas ganando altura a través de unas rampas laterales con una especie de plazas de los distintos países. Al llegar arriba vimos la copa de una gran palmera que estaba plantada en la planta de abajo y al ser tan grande habían hecho un agujero en el techo (suelo de la primera planta) alrededor del cual habían puesto una valla para que los visitantes pudiéramos ver la palmera desde arriba. Pues bien me pareció bonito el marco de las hojas de la palmera saliendo desde el suelo para una fotografía y no lo dudé, yo que andaba cámara en mano retratando cuanto me parecía bonito para recordar, le dije a uno de mis hijos pequeños (tengo unos trillizos de 8 años, dos niños y una niña) - Fernando, ponte ahí con Pilar (una de las hijas de los amigos que nos acompañaban) que os hago una foto, y mientras enfocaba a los niños MI HIJO FERNANDO DESAPARECIÓ, el niño se refirmó en la valla y ésta que no sé qué tipo de sujeción tenía, (si la tenía), se vino abajo precipitándose mi hijo de espaldas unos cuatro metros abajo aproximadamente.

El resto: El grito de mi marido (que como los demás esperaba a que disparase la fotografía) ¡FERNANDOOO!, y corrió desesperado por la rampa para llegar hasta él, cosa nada fácil pues se metía por las plazas en su afán desesperado de llegar hasta el niño y éstas que no tenían salida le obligaban a retroceder, cuando llegó hasta él unos jóvenes (que me imagino se llevarían el susto de su vida) lo recogieron de los pies de la palmera en su instinto de socorrer a mi hijo y lo sacaron de “la maceta”, mi marido no dejó a mi hijo moverse del suelo por miedo a que tuviera alguna lesión en el cuello o columna. Lo que yo ví al asomarme fue a mi hijo en el suelo llorando y llamándome, y un cerco de sangre en el bordillo de cemento que hacía de macetero de la gran palmera. Mis gritos y los de mis otros hijos era el sonido que se podía escuchar ante la mirada atónita de los visitantes que en ese momento se encontraban allí. Algunos se esperaron hasta que vinieron los servicios médicos, cuya espera se hizo eterna, tanto que yo misma llamé a Bomberos (mi marido es bombero) pidiendo que enviasen la ambulancia con la mala suerte de que estaba en otro servicio. No obstante la enviaron, pero ya había llegado la del 061. No sé el tiempo que tardó la ambulancia en llegar (aunque en esos momentos los minutos parecen horas) y no voy a enjuiciar la atención recibida porque fue del todo correcta, tanto por los médicos como por los voluntarios que nos atendieron. Pero lo que sí he de decir es que en ningún momento nadie se presentó como responsable del pabellón ni de la EXPO.

Los amigos que nos acompañaban se llevaron a mis otros tres hijos y a sus hijas pues estaban presenciando algo que difícilmente olvidarán. Nosotros seguíamos en el centro médico de la EXPO, pidieron una UVI para el traslado al Hospital Infantil, mi niño se quejaba de dolor de cabeza, de tripa y espalda y lo que nosotros pasamos en esos críticos momentos sólo nosotros lo sabemos. Mientras atendían a mi niño a mi marido le dio un bajón, pues había estado con él hasta que llegaron los médicos haciéndose el fuerte, diciéndole que no era nada, él por su trabajo está acostumbrado a ver accidentados, pero ver a tu propio hijo es totalmente distinto. Afortunadamente, se le pasó enseguida. En el traslado al Infantil no nos dejaron acompañarle por lo que se fue llorando y nosotros nos quedamos muy angustiados. Cuando nos dieron el resultado de las pruebas, tan “solo” tenía el traumatismo craneoencefálico, una fractura de cráneo, una brecha de unos 8-10 cm. y magulladuras en el lado izquierdo. Al haber fractura tuvieron que avisar al neurocirujano. Al salir del quirófano después de coserle la brecha, y ver al niño despierto, respiramos algo más tranquilos, nos dijeron que no era necesario llevarlo a la UCI y que lo dejaban directamente en planta, lo cual nos alivió enormemente la angustia.

El resultado final del accidente fue, tres días en el hospital, una semana de playa pagada y perdida (teníamos las vacaciones en julio) y un verano lleno de limitaciones, no bici (este año los reyes habían traído bicicletas nuevas), no fútbol, no tirarse de cabeza en la piscina, no bucear y mucho cuidado con los golpes. Vamos un desastre.

A todo esto sólo quiero añadir un comentario, los responsables EXPO se han apresurado a decir que el niño ahogado no estaba en el recinto, y que Héctor había pisado donde no debía, pero:

- ¿QUIEN HA DICHO QUE LA VALLA EN LA QUE SE REFIRMO MI HIJO ESTABA MAL SUJETA O CARECIA DE SUJECION ALGUNA?
- ¿QUE MEDIO DE COMUNICACIÓN HA HECHO PUBLICO ESTE ACCIDENTE RELATANDO LAS CIRCUSTANCIAS QUE LO RODEARON?

- ¿SE TENIA QUE HABER MATADO MI HIJO O HABER QUEDADO PARALITICO PARA QUE SE HUBIERA INFORMADO DEL ACCIDENTE EN LOS MEDIOS?

- ¿PORQUE, SI EN VISTA DE QUE NO SE DECIA NADA AVISAMOS A DISTINTOS MEDIOS (El Periódico de Aragón, Heraldo de Aragón (que sacó una mini nota informativa con datos unos no eran correctos y otros ni siquiera nosotros conocíamos y luego dicen que nos recibimos el alta médica cuando lo que recibimos fue el alta hospitalaria, Aragón Televisión, Antena 3, Radio Ebro) y NINGUNO SE HA DIGNADO EN DECIR ABSOLUTAMENTE NADA)

- ¿PORQUE EN HERALDO DE ARAGON Y EN ARAGON TELEVISION HACEN AMPLIOS REPORTAJES DEL CENTRO MEDICO EXPO Y TAMPOCO HACEN NINGUNA REFERENCIA? (He de decir que no tengo conocimiento de que algún otro medio hay hecho reportaje alguno específico acerca de las asistencias dadas en el centro médico EXPO).

- ¿QUE TIPO DE CENSURA INFORMATIVA ES ESTA?

Aquí hay una serie de negligencias y en mi opinión corresponde pedir responsabilidades al arquitecto que diseñó la valla y su sujeción, al técnico que la colocó y no la sujetó ó la sujetó mal y al arquitecto que supervisó los trabajos y dio el Visto Bueno y el Final de Obra, pues digo yo que si hubiera supervisado bien esto no habría ocurrido (si hay alguien más implicado en esta responsabilidad yo lo desconozco).

Ahora las vallas están reforzadas con unas barras por detrás, pero lo lamentable es que se ponen los remedios cuando ya se han producido los accidentes, los cuales se podrían haber evitado. Nosotros hemos tenido “MUCHÍÍÍÍSSSIMA SUERTE”, mi hijo podía estar enterrado, pero a HECTOR la suerte no le acompañó. Rezo por él y su familia, toda una vida por delante se ha visto rota de la forma más inesperada.

Tengo que decir que mi hijo recibió la visita en el hospital de dos trabajadoras de la oficina del comisario y obsequiaron a mi hijo con unos detalles, al hospital llamó por teléfono Isabel (responsable del centro médico), al día siguiente de hablar yo en la cadena SER recibí la llamada de ROQUE GISTAU y de ORTEGA (casualidad ¿no?), y pasados unos días el único que se interesó por la recuperación de mi niño fue J.A, Belloc que previamente había enviado un regalo a mi hijo al hospital, con una carta para el y otra para nosotros sus padres.

Reconocer los errores cometidos y dar la correspondiente difusión es algo que honraría a los responsables, ya que no deben olvidar que en el sueldo les va la responsabilidad, el éxito, el fracaso y el dar explicaciones.

La conclusión y valoración que saco de todo lo sucedido es que mi hijo se tenía que haber matado ó sufrir lesiones graves irreversibles para que la gente se enterase de que un trabajo mal diseñado y mal realizado había acabado provocando un accidente, pues aunque sigo llorando, porque a mí no se me ha pasado, prefiero que mi hijo y haya sido IGNORADO, aunque una brecha en la cabeza le recuerde su paso por la EXPO durante toda su vida.